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Virginia, 19 años, Santa Fe - Argentina. Yo sé que hay un lugar donde todo esto que escribo va a quedar, pero es que simplemente nadie entiende que es mi alma la que dejo acá. Esto soy yo. Así, tal cual, sin miedo de ser y dejarse ver. Acá y sólo acá, se verá mi verdad.

domingo, 25 de marzo de 2012

1 a 15

Se fundía así ese verde en su boca, recorriendo con tibieza y dulzura, era un trago en dos cortitos, un recuerdo en una insoportable desconcentración.
Casi no había tiempo, pero se tomó tres o cuatro minutos para contarlo.
Lo odiaba, como el sol al que no quería ser salvado que camina por la peatonal en verano a las cinco de la tarde. O también como la tierra de la maceta verde que el otro día armé al sol, o como la plantita puntiaguda y fina que no crece porque odia a la tierra que odia al sol que odia al humano que camina y se odia.
Era comprensible la explicación pero ella no podía entender el hecho. ¿Por qué recordarlo tanto? Era cuestión de segundos y así, pam, pum, paf y su cara en su cabeza; seis o siete minutos después y volvía la visión de su cara endemoniada por el disfrute, de sus ojos entrecerrados de locura y ese beso en la frente, extraño, como de "te quiero pero me es inevitable lastimarte".
Era cuestión de tiempo. Ocho o nueve días y todo sería historia. Diez u once meses y tal vez algo cambie. Doce o trece meses más y todo igual. Catorce o quince años más pensando en él, el que no quería ser salvado.

sábado, 24 de marzo de 2012

"Acerca de ser humano y vivir sin miedo"

Tengo mucho que contar esta vez, so take a seat and let me explain myself.

Esta semanita estuvo llena de todo. Malas noticias, malas miradas, enojos, irritaciones, descontrol, desconfianza, dudas y muchos muchos nervios. Mis uñas igual se mantuvieron intactas, pero el corazón me latió tan rápido que por momentos pensé estar sufriendo un ataque. Estuve semi-colapsada, atrofiada y repito, muy irritable.
Ah pero de a poco se va enderezando este cerezo. Ayer recibí la noticia que tanto esperaba y tanto bien me hizo... Por fin voy a realizar lo que siempre quise porque entré a la carrera universitaria que tantas dudas me dio y que tanto temí, pero que sé es lo mío. Me pone eufórica el simple hecho de imaginar lo hermosa que podría ser la vida tanto mía como la de mis papás. Es fantástico. Pero con esta noticia también vienen estas cosas de no salir, de quedarse leyendo porque no llegas con el tiempo, de tener que cancelar planes y etcéteras. Pero lo valdrán en un futuro.
Estoy regaladísima estos días, como que... chau, superé todo, nada me puede vencer.
Y lo decidí. Hay que vivir así.
Tantas oportunidades he perdido por el miedo a lo que me dirán, por no ser correspondida, por arruinar algo, por simplemente temer del éxito... pero ya no. Hay que vivir SIN MIEDO. Esa es la razón del ser humano. Llamaría a este blog "Acerca de ser humano y vivir sin miedo"

martes, 20 de marzo de 2012

YO NO PUEDO QUEDARME QUIETA Y ESPERANDO
CUANDO SÉ QUE HAY GENTE QUE SUFRE Y ALGO PUEDO HACER POR ELLOS.
Decí lo que quieras, yo voy a luchar por vos y por cada uno que lo necesite.
I know! No necesito que me lo expliques... porque ya lo escuché de tu boca, lo leí de tus palabras y, aunque tus ojos aun no me lo mostraron, sé de qué hablás.
Pero todavía hay cosas que no entiendo, hay dolores que no se terminan y oprimen duro cuando estás o cuando te vas o cuando respirás o cuando te pienso, que vendría a simbolizar todo mi día, todo mi mes, todo y cada minuto que vivo y soy consciente.
Ah sí, me cuesta. Porque suelo ser de ese tipo, del tipo llorón y preocupón, del tipo PP, es decir, Poco Pensante. Y no me refiero a que nunca pienso, sino que cuando pienso son pelotudeces y no me llevan a ningún lado, así que digamos que mis pensamientos son en vano entonces... no pienso.
Si pensara... já, si pensara...
¿Dónde estarías vos en mi lista? Seguro que al fondo... o ni siquiera en ella.
Uff... ¡cómo cuesta!
Creeme cuando te digo que siempre busqué lo mejor... siempre esperé lo mejor... siempre te di lo mejor de mí y aún así sé que tengo más... más y mejor...
Creo que el tiempo no va a alcanzarnos y todo va a quedar donde empezó... y como empezó. Rápido, sin preguntas ni dudas, como que ya se veía venir... Porque era obvio que algo teníamos, una conexión extraterrestre, extraamistosa, extracoqueteada... pero eso se ve que era lo único y ahí quedará.
Bah, sí... ¿si me preguntan? Sí, disfruté cada momento y fui muy feliz.
Gracias por eso.

martes, 6 de marzo de 2012

Se me hace muy difícil, soy el tipo de gente que de seguridad no entiende nada.
Tengo siempre miedo a perder. No perder en un juego, perder cosas, sino perder a la gente: que se vaya al otro mundo, que me deje sola, sin poder mirar más esos ojos.
Sé que es un serio problema de abandono... Sé que nadie más puede superarlo excepto yo misma.
Pero me cuesta... por eso exijo tanta seguridad a quienes me rodean: necesito que me digan qué quieren hacer, qué va a pasar, que me aseguren las cosas... y eso me está llevando a la perdición.-
Fantástico fue escuchar tu voz a través del teléfono. Tan cálida y suave, tan inocente y tan amorosa. Te extrañé.
Llorar no me bastó en ese momento, tenía ganas de saltar, de gritarles a todos que habían vuelto.
Volvieron, las extrañé. Me llenan cada pedacito, son la paz que siempre busqué.

lunes, 5 de marzo de 2012

...de decir adiós

No me hacés bien, es mentira.
Olvidate del tema de Drexler, lo nuestro no me está haciendo bien.
No sos lo que quiero, no sos lo que busqué. Creo que lo mío fue idealizarte.
Lo tuyo siempre fue desviarme.
Ya no soporto un día más pensando en lo que podríamos llegar a lograr. No, basta. Basta. Me cansé.
No sos lo que quiero, nunca vas a serlo. Es momento ...

domingo, 4 de marzo de 2012

¿Quién sos vos hoy? ¿La esperanzada o la depresiva? ¿La compañera o la hija de puta?
¿La mejor amiga o la amante celosa?
¿Quién mierda sos? Perdón, ¿Sos algo?
Mirá, no quiero que todo se te derrumbe aún más. Bien sabés que no me gusta lastimarte porque te he visto en situaciones que nunca más quiero que te ocurran, pero quiero presionarte a que seas UNA de todas.
Por favor, tratemos de hacerlo juntas. Tratemos de no hablar de nosotras, sino de "yo".
Quisiera que me hagas caso cuando te lo digo: vos sos aún más y no te dejes pisotear. No seas boluda.
Sé la amiga, pero no seas la máquina. Sé la esperanzada pero no la idealista. Sé, por favor, la compañera pero no seas el perrito faldero.
Demasiado soportar tu mochila, (que por cierto está pesando fuerte en mi espalda) para tener que cargar con la de alguien más. Que se compre un carrito, que la arrastre. Vos no te metas.
Sé alguien... No seas todos.

Culpa

Creo que llegó el momento de sincerarme con todos y conmigo. Es ahora, ahora lo necesito, como nunca antes.
Descubrí que no puedo disfrutar plenamente durante más de... ¿cuánto? ¿Dos horas?....
No puedo sentirme feliz. Caí muy bajo y desde acá se ve distinto.
Siento mucha culpa cuando sonrío, porque veo a tantos otros llorar y pienso... pienso en cómo podría hacerlos felices, cómo podría sacarles al menos una pequeña sonrisa, verlos saltando de alegría.
Me duele en el alma ver ojos arrugados que miran a un horizonte gris... apagado, como vacío.
Es horrible ver muecas de tristeza en bocas que solían besar mejillas que ya no están. Llegar a sentir con profundidad el dolor del otro es desgarrador. Supongo que tampoco es tan malo, porque así resulta más fácil considerar al prójimo, entenderlo y esforzarse por ayudarlo. A veces nosotros nos quejamos porque otros nos tratan mal o se burlan de nosotros... pero no nos damos cuenta de que ellos están sufriendo más. Cada ser humano tiene su forma de pedir auxilio... y creanme que es mentira que solos podemos.
Sino, ¿Por qué hago públicas mis disconformidades? Ese es mi pedido de auxilio, por ejemplo.
Yo pienso (sí, pienso), ¿por qué en vez de temer a lo que nos pueda pasar si nos involucramos con la gente no nos dejamos conquistar? No en el sentido romántico, sino general. A mí me parece que hay muchas cosas que pueden ser cambiadas... el asunto es que muy pocos quieren cambiar. La mayoría no quiere por miedo.
Hey, yo también tengo miedo, no quiero sonar superada. Tengo mucho más miedo que cualquiera porque no sé realmente quién soy... Pero sé que si quiero, puedo y eso es un paso enorme. Amé e, inevitablemente, amo con todo mi cuerpo, con toda mi alma y con cada pedacito de cordura y locura; y puedo asegurar que no hay nada mejor que ver felices a quienes amas. Si tan sólo nos amaramos más todo sería más sencillo... y no habría lágrimas excepto las de felicidad, plenitud.
Sé que estoy sonando "flashera", o religiosa con ese "amar al prójimo", pero creo que el mundo está lleno de mensajes que deben ser escuchados, sin juzgar.
Resumiendo, creo que, pensando así como mencioné antes, voy a conseguir mover montañas... lo que me da culpa es que yo pueda tener fe y disfrutarla, mientras otros no se animan a decir siquiera un "te quiero" o jugar por miedo a perder.

jueves, 1 de marzo de 2012

So true

Continuaba mirándola como si ella no se diera cuenta. Bien sabía que ella notaba lo que yo hacía, pero no temía a nada que pudiera hacerme.
Cada vez eran más frecuentes mis pensamientos... Soy un hombre que ha respetado a muchas mujeres... pero ella no se merecía nada de eso.
Qué poca cosa era vestida de esa manera... como esperando que alguien se fijara en ella. Si no la conociera, podría asegurar que era una mujer segura de sí... pero en realidad estaba muy lejos de eso.
Yo sabía tanto de ella... de sus intentos de abandonar el planeta, de sus lágrimas y sus puntos débiles. Yo sabía que ella no valía nada, que ella no había sido para mí... que era tan poca cosa que me daba pena y asco a la vez.
Me planteé varias veces si estos pensamientos se debían a un resentimiento, pero estaba seguro de que no era así.
Ella era despreciable. Ella sabía lo que podía lograr en mí y continuaba intentando herirme. Se sentía tan insegura que siempre me tiraba una indirecta para lastimarme aún más.
Pobre mujer, tan sola, tan triste, tan miserable.
Sólo me dejaba mudo cuando de pasión se trataba. Era lo único que nos unía. Ambos usándonos como calzado, como vestimenta... una que se caía al piso y permanecía ahí hasta la otra mañana. No se trataba nada más que de eso... y créanme que yo siempre lo quise cambiar... pero estaba tan vacía ella que mis intentos eran vanos. Ella no quería salvarse y yo... yo debía seguir con mi vida.