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Virginia, 19 años, Santa Fe - Argentina. Yo sé que hay un lugar donde todo esto que escribo va a quedar, pero es que simplemente nadie entiende que es mi alma la que dejo acá. Esto soy yo. Así, tal cual, sin miedo de ser y dejarse ver. Acá y sólo acá, se verá mi verdad.

domingo, 7 de febrero de 2010

Paulo Coelho

"Estimada Virginia:Muchas gracias por tus afectuosas palabras. Que los guerreros de la luz permanezcan unidos, y no olvidemos que debemos vencer nuestros miedos, porque el camino se hace mediante la experiencia diaria del amor. Un gran abrazo.Paulo Coelho"





Mi amor por vos es cada vez más grande. Jamás pensé que alguien podría enseñarme tanto con tan poco.
Benditos de aquellos que dicen lo que desean y no sienten vergüenza
porque sólo ellos saben que no tenemos nada que perder, que el momento es ahora y que ser sinceros nos hace un poco más felices.

te amo

-A mí no me interesa tu reacción, cómo te tomes lo que voy a decirte... ni mucho menos la forma en que vas a mirarme por el resto de tu vida.
Su rostro se arrugaba de vez en cuando, dejándome saber lo que sus pensamientos la obligaban a sentir.
Era muy graciosa cuando negaba con la cabeza, tratando de alejarlos y luego mordía sus uñas y me miraba. Se ruborizaba con sencillez y no podía evitar querer besarla.
-Me encantaría que lo dijeras antes del anochecer, ¿podrías?
Me miró como si quisiera matarte, pero siguió con sus palabras.
-Repito, no me interesa como reacciones, este es mi criterio... recuerdo cada noche cuando te abrazaba o cuando besabas mis mejillas o mi frente... cuando apretábamos nuestras narices y sonreíamos... y me maldigo. Sí, lo hago. Porque yo te creí cada mentira y cada verdad. Lo creí todo. Me dejé llevar y creo que la corriente se excedió, y aquí estoy, desesperanzada y con...mucho calor- dijo mirándome con su ceño fruncido- pero no me quiero ir. Tampoco quiero que te vayas. Es que simplemente... me cuesta mucho respirar y pensar con claridad cuando te tengo cerca y no quiero...
Intenté hablar pero me interrumpió.
-...No quiero enamorarme. No quiero amarte, porque duele. Duele recordar cada instante contigo y saber que no volverá jamás. Duele recordarlos y suponer que tal vez no fueron tan reales como sentí y que tal vez...- me miró y se ruborizó-... tal vez sean los momentos más hermosos que pasé en mi vida... esos que pasé contigo.
Cada palabra suya me aniquilaba.
-Me rompe el corazón imaginar que jamás... jamás fui para ti lo que fuiste para mí. Pero... ya no quiero saber nada de esto. No quiero pasar momentos felices contigo... porque jugaste conmigo. Ya no creo en el amor ni en los cuentos de hadas ni en el romance ni en los libros ni... Oh, disculpame si hablo demasiado rápido pero... estoy nerviosa- dijo riendo y añadió-... no quiero que pienses estupideces de mí pero... yo me tomé muy en serio eso de irnos juntos a pasear por el mundo y vivir comiendo helados de chocolate y frutilla mirando a la gente pasar por debajo de nuestro balcón. Sé que suena estúpido pero...
-Calla.

Le dije. Pareció asustarse y luego acomodó su cuerpo rígido.
-Calla porque no sé qué puedo hacerte si continuas... no sé si podré... dejar mis ganas de besarte de lado.

Ella suspiró y rió.

-No te creo.
Se levantó y caminó hacia la calle. Su pelo, más hermoso que nunca, se movía con el viento: ella se estaba alejando y yo continuaba sentado.
-¡Espera!
Volteó y me miró.
-Sigo teniendo esperanzas en que ahora mismo traerás un ramo de rosas rojas y me lo darás... pero... -suspiró- tú no sabes cómo tratarme.

Si hubiera tenido la suficiente fuerza en ese momento habría corrido por todo el mundo para conseguirle un ramo, pero lo que tenía que decirle era aún más importante.

-Te admiro y hasta envidio por saber amar. Me pone orgulloso también que me ames sin que yo me aleje... es decir, que te enamores de mí cuando estamos juntos y lo comprendas antes de que yo me vaya... eso es realmente alentador.

Ella movía su pie ritmicamente.

-Lo cierto es que yo no sabía que te amaba hasta que me dijiste que no te tendría más. Ahí comprendí que, de cualquier manera, jamás te tendría, porque querer poseerte sería opacarte y desenamorarme pero sabía muy bien que no quería que te vayas.
*Ahí fue cuando supe, que yo también me había enamorado de ti y que, simplemente, no podría olvidarte.
*Es que cada uno de tus detalles...

Ella sonrió y habló.
-Si me hubieras dejado ir en este momento, te hubiera llamado al otro día. Yo te amo, no me puedo alejar así. No te mentí con lo que dije. Yo también acabo de descubrir que te amo y que, cuando pensé en alejarme, todo mi cerebro se paralizó. Jamás podría irme, te lo aseguro.

martes, 2 de febrero de 2010

Me encantaría decir que la tengo re clara, que sé qué hacer y a dónde ir.
Pero no es cierto.
No sé nada... no sé si te quiero, no se si me importas, si vales la pena, si voy a poder seguir esperando...
La verdad, no lo creo.
Pero el tiempo lo dirá.
Mientras tanto, GENTE QUERIDA! no pierda el tiempo, no ilusione a las personas, no mienta, por favor.
Podes perder grandes oportunidades por ser un completo pelotudo.


thats it-

miércoles, 20 de enero de 2010

Vieron alguna vez esa pelicula de la chica que quiere conquistar al chico... nunca tuvo novio, y tiene un gato llamado Angus? No sé cómo orientarlos, pero la peli está genial! (Sobre todo el actor que hace de robbie) :Q______

martes, 19 de enero de 2010

The Bluest eyes in Texas...


...are haunting me tonight
Bueeeeeeno, no sé mucho qué decir...
A veces desearía poder decir todo lo que siento en el tiempo que debería.
No sé...
"When I see you smile I can face the world" (8) xD
Me gusta la canción y es bastante parecida a lo que me pasa (Sacando que quien la canta es hombre y se lo canta a una mujer -supongo-)
Ja, todavía me acuerdo de esa canción hermosa que cantó para mí. Más allá de que no me la haya dedicado y que sólo la cantaba porque yo no la conocía, me encantó ese momento. Ya lo dije en otra entrada y no me cansaría de repetirlo.
Él me hace re bien. Soy feliz a su lado, cuando estamos juntos, cuando me abraza y se queda cerquita. Cuando escucho su corazón... Él es... tan importante para mí.
Aunque me gustaría advertirle que me tiene a su disposición, que tenga cuidado porque me puede romper con un simple enojo...
Pero supongo que pasará lo que deba pasar. No sé tampoco lo que quiero pero estoy segura de que voy a averiguarlo.

:)

viernes, 15 de enero de 2010

Más allá del dolor

Ese fue el momento donde mi corazón dejó de latir.
Sentía la rabia cubrir cada trozo de mi piel ardiente. Mis ojos querían nublarse pero hice todo lo posible para continuar viendo con claridad.
Debía luchar por mi vida. Debía vengar la muerte de mi padre.
Por un instante la paz me cautivó. Los tiempos de tranquilidad y descanso cubrieron mis pensamientos por una centésima de segundo.
Al rato, los tenía a todos apuntándome. Debía actuar con rapidez y eficacia.
No quería que la razón de mi existencia pagara por eso, tampoco.
Corrí rápidamente a una pared para ocultarme y comencé a dispararles.
Uno, dos, tres, cuatro; todos caían al suelo.
Me sentí extrañamente poderosa.

Él se estaba acercando a mí para saber si estaba calmada o me sentía mal y sin darnos cuenta, una bala traspasó su pecho.

miércoles, 13 de enero de 2010


—Acostumbraba a pensar en ti de ese modo, ya sabes, como el sol, mi propio sol. Tu luz compensaba sobradamente mis sombras.
El suspiró.
—Soy capaz de manejar las sombras, pero no de luchar contra un eclipse.
Te quiero tanto que duele!
Cuando estás soy feliz
cuando desapareces no sé nada.

Y te extraño, supongo.
No quiero adelantarme en nada
pero creo que me gustás
y mucho.


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