Es voz suave, delicada. Ojos que miran, pestañas cansadas y piel que muere, piel que vive. Es carne y huesos, manos y pies, es corazón, puro corazón, que se funde en querer.
Su pelo corre por el agua, de verde se tiñó... transformaciones, de vida a sueño, de sueño a no poder, de no poder a ser nada y de la nada renacer.
Es como un ave, ella vuela hermosa y nunca la verán caer.