Dicen que lo que uno estuvo esperando toda la vida llega en el momento que menos lo espera. Que tal vez ese es el momento menos oportuno, que a veces es difícil de creer.
Si uno en verdad lo quiere, tiene que luchar: contra todo y todos aquellos que quieran hundirlo. Tienen que resistir, vivir eso que tanto esperó y disfrutarlo con suavidad. Nunca se sabe cuándo puede irse. Nunca se sabe si puede ser tan jodidamente efímero que parezca un sueño...
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