No puedo creer al lugar donde llegó todo esto.
Hoy mi vida es como la quiero. Hoy no tengo nada que reclamar.
Confío en mí, tengo poder sobre mí. Confío en los demás y siento que puedo hacerlos felices. Eso me encanta.
Más que nada porque sé que hacer el bien tiene sus recompensas. Ahora sé que la espera todo lo valió y que nada fue en vano. Las lágrimas, los gritos, los silencios, la tristeza; todo tiene sentido ahora.
Gracias cosmos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario