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Virginia, 19 años, Santa Fe - Argentina. Yo sé que hay un lugar donde todo esto que escribo va a quedar, pero es que simplemente nadie entiende que es mi alma la que dejo acá. Esto soy yo. Así, tal cual, sin miedo de ser y dejarse ver. Acá y sólo acá, se verá mi verdad.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Yo no espero que se me aparezca tu recuerdo cuando levante la copa este 31...
Tampoco espero que te acuerdes de mí y me llames...
Porque aprendí que con vos la realidad es sólo realidad. No hay nada de magia, sólo la de mi cabeza idealizándote. Aprendí que vos buscás siempre negarme las alas y que siempre vas a reprimir mis sueños de alcanzarte.
Eso debería ser suficiente para alejarme... entonces, ¿Por qué sigo acá?

jueves, 22 de diciembre de 2011

Tiempos de

Siempre odié estos momentos, la época de las fiestas. Navidad, Año Nuevo.
Supongo que, aunque trate, nunca encajaré en el común de las personas. Cuando es tiempo de festejar, celebrar, alegrarse, es cuando más sola me siento.
Creo que a muchos le pasa igual, pero aún así sigo sintiéndolo. No puedo cambiarlo.
Tal vez sea mi ilusión de siempre esperar que venga algo mejor y entonces, cuando creí tocar el cielo con las manos, tengo que volver a bajar, porque era todo una mentira.
Son tiempos de decir adiós. Son los momentos donde las despedidas llegan con más fuerza.
Y creo que es por el vacío que hoy todo me pesa más.
Pasa que no entiendo... no entiendo tu "porque". No te entiendo, no puedo entenderte, porque sé que merezco más.
Son tiempos de soledad, pero son esos los momentos donde los que más necesitás siempre están.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Él la estaba mirando.
Sí, así era. Pero era tan poco creíble.
Algo tímida, dirigió su mirada a otro sector del escenario, como buscando algo más con qué entretenerse, pero le era difícil.
El muchacho vestía poca ropa color negro, tenía unos borceguís que parecían pesados y bailaba de forma frenética, dando saltos, girando en el suelo, acompañando la música.
Era bellísimo. Martina se ruborizó.
Llegó el final de la canción y comenzaron los aplausos. Él la estaba mirando... otra vez.
Con sus mejillas extremadamente rojas y centellantes, se levantó y aplaudió como lo hacían todos en la sala.
Camino a la salida, mientras su madre hablaba de lo maravilloso del show, su hermano gritaba pidiendo un helado y su padre bostezaba, ella no dejaba de pensar en lo cruel que era todo. Porque era un muchacho hermoso, sí, pero que él se acerque, o la mire, o le sonría pasaba únicamente en las películas. Y se enojó. No era justo.
Si tan sólo pudiera dejar de soñar... si tan sólo se limitara a vivir lo que le tocaba...
Y de un golpe, el muchacho que había estado mirándola en medio del show, se apareció frente a ella, cortándole el paso y la respiración.
-Hola... ¿Te molesta si te invito a tomar algo?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Lejanía

Yo podría tocar el cielo con las manos y saltar entre las nubes. Un arcoiris sería el tobogán que lento recorro hasta caer en la arena. Y vos podrías seguirme el ritmo.
Nunca dejaría que te vayas sin que veas lo que yo... Y es que hoy te extraño como siempre creí que lo haría pero traté de evitar. Te extraño porque tengo miedo de que no logremos alcanzar a vivir todo lo que tengo planeado.
Te veo reír y es mágico. Me llena de mariposas multicolores el estómago y miles de luciérnagas se inyectan en mis ojos y te miran con cariño.
Si con lo poco que vivimos juntos puedo oír tus carcajadas por mis cosquillas, no quiero imaginarme cuán feliz serías con un poquito de mi magia.
Yo creo que cuando le agarres el gustito a mi estilo, no te vas a querer escapar, esté yo o no.
Aunque nuestros cuerpos estén lejos, sé que algo de mí te va a quedar... espero que sea lo bueno.

sábado, 3 de diciembre de 2011

De un salto, se zafó de su abrazo.
-Pero escucha, Jazmín, no quiero decir que seas una mujer insulsa o algo similar. Yo busco alguien que me cambie el mundo, que me haga sentir nervios cada vez que se acerca... Lamento que sea así pero..
-No, escuchame vos a mí.-Dijo interrumpiéndolo.-¿Te acordás cuando te dije que no buscaba cualidades especiales en un hombre y que vos eras lo que quería?
El afirmó con la cabeza.
-Pues mentí- continuó.- Porque no tenía forma de decirte que vos no tenés ni una de las cualidades que busco en un verdadero hombre. Te falta mucho valor. Vos no lográs ver la luz que inspiran tus ojos cuando me miran.. pero mejor así. Que te trate bien la vida, y que alguna vez logres enfocarte en alguien más que en vos mismo.

jueves, 1 de diciembre de 2011