Tampoco espero que te acuerdes de mí y me llames...
Porque aprendí que con vos la realidad es sólo realidad. No hay nada de magia, sólo la de mi cabeza idealizándote. Aprendí que vos buscás siempre negarme las alas y que siempre vas a reprimir mis sueños de alcanzarte.
Eso debería ser suficiente para alejarme... entonces, ¿Por qué sigo acá?
No hay comentarios:
Publicar un comentario