Tomamos el hilo con delicadeza. Vos, dándomelo, yo, como una nena que vuelve a nacer. Era tan especial, lo había deseado tanto...
No sé qué hicieron nuestros dedos pero se nos escapó el globo y se perdió en el cielo y las aves le pasaban rozando, como por pincharlo... Me entristecí un poco... pero, de repente, de un suspiro, cuando quise acordarme, ya casi no me importaba. Es que cuando vi cómo me mirabas y cuán poco importaba todo a mi alrededor, supe que no era el globo sino el aire que lo llena... No era la vista sino el abrazo que me dabas mientras observábamos el agua. No era tu simple sonrisa, sino que sonrieras por mí y lo más importante, no era vivir el momento y apreciar una amistad... era saber que todo era compartido con vos. No valía la pena estar ahí en ese instante respirando ese aire y escuchando esa música.. Eras vos, mi aire, mi momento, mi sonrisa, mi música. Pedacito de felicidad, porción de pastel de amistad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario