Nunca hay que decirle "te quiero" a alguien que muestra desprecio. Esas personas no tienen la puerta abierta para entrar en tu casa ni en tu corazón.
Si una persona te tiene sólo para cuando se siente mal y cuando uno está mal, desaparece, hay que alejarla lo más lejos posible, porque nunca sabemos cuando podríamos necesitar la mano de alguien que nos rescate.
Por experiencia aprendí que a veces se desvaloriza a la gente que nos cuida y apoya y nos enfocamos en gente que nos consume, en serpientes, bichos, basura.
Es necesario aprender a decir "basta, hasta acá llegué" y nunca, nunca más volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario