Hay momentos en la vida de cualquier ser pensante en que se propone entender o conocer qué es lo que está pasando a su alrededor.
No me considero una simple pensante, sino más bien una fanática del pensamiento y el cuestionamiento, caracterísiticas que me llevan a bloquear todas mis otras funciones en el momento en que tengo una duda, por más simple que esta sea.
Estoy en ese momento donde elegir qué hacer primero es un problemón. En este momento todo me parece al pedo y pienso y pienso como nunca porque sé, por experiencia, que la respuesta siempre llega.
Lo llaman ansiedad. Yo lo llamo "¿Qué otra cosa existe sino?" Porque no puedo respirar solamente. Porque hay muchas preguntas, no solo en mí sino en todos.
No puedo cruzarme de brazos y sonreir.
Quiero saber qué pasa. Qué va a pasar. Con qué otra idea puedo hacer que este momento monótono de mierda sea el amanecer de la renovación.
No quiero llorar debido a las dudas. Quiero conocer eso, eso que me tortura.
Datos personales
- virgi
- Virginia, 19 años, Santa Fe - Argentina. Yo sé que hay un lugar donde todo esto que escribo va a quedar, pero es que simplemente nadie entiende que es mi alma la que dejo acá. Esto soy yo. Así, tal cual, sin miedo de ser y dejarse ver. Acá y sólo acá, se verá mi verdad.
viernes, 20 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
La nada en sentimiento
Se sentó. Se sentó lento aunque había caminado por horas. No se sentía cansada, para su sorpresa, y eso no le molestaba en absoluto. Se sentó y miró, miró sin mirar; porque su cabeza no le dejaba registrar nada, solo las voces que resonaban y se entrelazaban con los paisajes y entre los dibujos que hacían las piedras en la montaña podía ver sus rostros. Rostros de gente desconocida, rostro de seres queridos. Rostros de angustia y felicidad y todo junto, convirtiéndola en una mujercita infeliz.
Se sentó y pensó, en el infinito, en "cuán grande es el mundo y yo acá que me siento enormemente desesperada y triste".
No estaba cansada porque no sentía nada de nada. Porque había perdido el gustito. Porque levantarse a la mañana le costaba mucho... ningún día tenía nada especial, solo la sensación de que nada le alcanzaba y que se avecinaba otro día, semana, fin de semana, mes, de mierda.
Se sentó y vio como todo el cielo cambiaba de color de azúl a oscuridad, desapareciendo el sol y cubriendo las nubes rosas toda esperanza de ver una estrella que la inspire, que le devuelva alegría, que le de un sentido a esta sensación de que todo importa nada.
¿Qué puede hacerle una cuando la rutina no es especial? ¿Cuando el día a día ni siquiera aburre? ¿Qué se hace cuando no hay nada que hacer y no se siente?
Se sentó y pensó, en el infinito, en "cuán grande es el mundo y yo acá que me siento enormemente desesperada y triste".
No estaba cansada porque no sentía nada de nada. Porque había perdido el gustito. Porque levantarse a la mañana le costaba mucho... ningún día tenía nada especial, solo la sensación de que nada le alcanzaba y que se avecinaba otro día, semana, fin de semana, mes, de mierda.
Se sentó y vio como todo el cielo cambiaba de color de azúl a oscuridad, desapareciendo el sol y cubriendo las nubes rosas toda esperanza de ver una estrella que la inspire, que le devuelva alegría, que le de un sentido a esta sensación de que todo importa nada.
¿Qué puede hacerle una cuando la rutina no es especial? ¿Cuando el día a día ni siquiera aburre? ¿Qué se hace cuando no hay nada que hacer y no se siente?
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