No sé, no sé. La verdad que en estas fechas siempre estoy pendiente de alguien, o de algo y nunca puedo disfrutarlas del todo.
Me acuerdo que hace un tiempo vivía re contenta, re cariñosa, menos (mucho menos) odiosa y criticona. Ahora estoy hecha una bruja. Una muy mala.
No sé qué me pasa... Me enojo por todo, con todo, con todos.
No me gusta lo que voy a decir, para nada, pero si lo pienso bien concluyo en algo que tiene sentido: Antes estaba muy bien con él.
Sí, más allá de todo, de que fuera un egocéntrico de mierda, de que se creyera más de lo que es, de que cuando se le antojara me mandara sms, era re dulce conmigo cuando estábamos juntos.
El momento que quiero volver a vivir, ese momento cortito de felicidad tan pura pero efímera lo pasé con él.
Cuando el agua se movía despacio al frente mío, cuando el cielo se volvía oscuro por el atardecer y él cantaba una canción que yo no conocía pero se volvió una de mis favoritas desde ese día.
Ahí lo supe: Ya había caído.
El flaco me movió el piso... me hizo sentir completa... que se yo. Y puede parecer estupido pero ese momento común fue uno de los mejores que pasé. Me sentí re bien sólo con ver el agua moverse despacito y cuando el tocó mi cintura, abrazándome, morí.
Me sonrío cuando lo pienso porque es re gratificante saber que sentí cosas por alguien... que... ese alguien sintió cosas por mí... tal vez no tan fuertes como yo, porque sino estaría acá conmigo.
Pero no hay nada que pueda hacer ahora.
Algo me dice que tengo que dar el primer paso, otra vez; pero no sé si hacerlo. No quiero estorbarlo, que se sienta presionado. No lo veo hace mucho tiempo.
Ay, me siento como una adolescente! Ah, no, LO SOY.
puaaaaaaaj
No hay comentarios:
Publicar un comentario