Él tiene una cara particular: no particular y linda... sino que refleja algo de fealdad.
Sus gestos son algo estupidos y afeminados.
Se cree hermoso cuando caminamos.
Él tiene una personalidad atroz: Llena de mentiras y falsas ilusiones.
Él se cree el dueño de muchos corazones
pero ni siquiera el suyo puede controlar.
Él genera muchos problemas:
con su egocentrismo a la espera,
de que alguien con un cerebro hueco e inservible,
le diga "sí, sos perfecto"
Él me da asco. No puedo mirarlo más.
Siento nauseas cuando imagino sus besos.
Se me eriza la piel cuando imagino su mano en la mía.
Pero yo...
No dejo de pensar en él.
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