
—Acostumbraba a pensar en ti de ese modo, ya sabes, como el sol, mi propio sol. Tu luz compensaba sobradamente mis sombras.
El suspiró.
—Soy capaz de manejar las sombras, pero no de luchar contra un eclipse.
El suspiró.
—Soy capaz de manejar las sombras, pero no de luchar contra un eclipse.
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