Todo comienza con una risa burlona, que se asoma entre mis labios, que se impregna en mis mejillas. Esa risa que se transmite a mis ojos, enormes, sorprendidos, decepcionados.
Y todos hablan, no sé hacia donde escuchar. ¿Qué dijo? ¿De qué se ríe? ¿Por qué.... qué cosa?
"Si lo hizo una vez, va a volver a hacerlo" Y continúo esperando algo más, hasta que me sorprenden con otra afirmación. Pero, volviendo... ¿Por qué va a volver a hacerlo? ¿Porque es humano y el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra? ¿Será que en todos casos es así?
Pero a la vez, si ese negativismo sigue en nosotros, ¿qué logramos?
"No esperes cambios si haces las mismas cosas".
Yo sigo sin entender por qué condenamos tanto... por qué seguimos creyéndonos justos, perfectos. Somos uno en un millón. Uno que vale como el millón pero que no deja de formar parte del montón. Uno que se equivoca, que llora, que ríe, que juega, que pelea como todo el millón.
"Pero a mi me parece que el que mata tiene que morir" ¿Y si ese muere, no estaríamos lamentando otra vida más?... Su muerte no va a traer a la persona que se fue, seamos sinceros. Duele. En ese momento, lágrimas de locura y desencanto se asomaron en mí. Es que no hay solución. Y si la hay, se necesita del esfuerzo de todos. De la tolerancia, que nos permite vivir en sociedad. Del amor, que nos hace aceptarnos como somos y aceptar a los demás y de esa manera evitar la guerra, el conflicto. Un ser humano, repito, UN SER HUMANO, necesita de tolerancia y amor, entre otras cosas, para vivir. No se puede vivir en sociedad si no se tiene eso. No se puede lograr arreglos si no se tiene eso.
"Esos negros de mierda" y es como un puñetazo en el ojo, en el oído, en el corazón. Porque, por más iluso que suene, no quiero escucharlo. No quiero verlo. No quiero sentirlo. No quiero que se haga una diferenciación entre los que componemos ésta sociedad. No quiero a los negros, a los ricos, a los chetos, a los emos. Quiero a los HUMANOS.
Es triste.
¿Pero qué podemos esperar? Si nuestros padres, abuelos, bisabuelos, hicieron esa diferencia entre todos los ciudadanos. No se puede esperar un logro si existen los negros de mierda, los ricos, los chetos, los corruptos. Porque... que yo sepa... todos somos humanos y todos, más allá de toda posición social, tenemos sentimientos de cariño, respeto, necesidad, odio, pasión con otras personas. ¿Qué podemos esperar si esos tantos niños que no tienen dinero, educación, amor, aceptación; son los que hoy en día atentan contra nuestra vida? Si no tienen oportunidad. Si nosotros, las "víctimas" no los respetamos, no los valoramos, los ignoramos, los esquivamos. DIOS MIO, SON HUMANOS.
Obviamente, y repito, OBVIAMENTE, eso no justifica el hecho de que alguien pueda borrar una vida así, en segundos. Duele, entiendo. A mí me duele. Y es que somos todos humanos, y es que así me educaron. ¿Y qué hay de los que no tienen la educación que tuve? Y, no hay nada- No. Nosotros hacemos la diferencia. Las personas no esperamos mucho, queremos cosas pequeñas. Gestos pequeños, atención, amor.
Eso es lo que se necesita.
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